Cuánto te cuesta un cliente que viene de una app
Por Felipe Damonte · 17 de julio de 2026 · 6 min de lectura

Un cliente que viene de una app de delivery no te cuesta solo la comisión de ese pedido: te cuesta la comisión, más lo que pagaste de publicidad para que te viera, más el descuento de bienvenida que pusiste para que probara, y al final sigue siendo de la app, no tuyo. Cuando sumás todo eso, el costo de adquirir un cliente por una app suele ser mucho más alto de lo que parece, y peor todavía: como el cliente queda en la app, cada vez que vuelve pagás comisión de nuevo. Es como alquilar clientes en lugar de tener clientes. Compará eso con el costo de traer de vuelta a alguien que ya te compró por tu canal propio: un mensaje, casi cero. Entender este número cambia cómo decidís: las apps sirven para captar, pero si dejás al cliente ahí para siempre, estás pagando su adquisición una y otra vez en lugar de una sola.
Soy Felipe, de Jefe. Vengo del delivery, así que sé que el costo de un cliente de app es mucho más que la comisión. Te dejo la cuenta completa.
Lo esencial
- Un cliente de app cuesta comisión + publicidad + descuento de bienvenida, no solo la comisión.
- Y queda en la app: cada vez que vuelve, pagás comisión de nuevo.
- Es alquilar clientes, no tenerlos.
- Reactivar a uno que ya te compró por tu canal cuesta casi cero (un mensaje).
Qué te cuesta de verdad un cliente de app
Sumá todo: adquirir un cliente por la app cuesta más de lo que parece.
Pensá en lo que pagás para que un cliente nuevo te conozca y te pida por la app:
- La comisión de ese pedido (25% a 30% de la venta).
- La publicidad o destacados que muchas veces necesitás pagar para que te vea entre cientos.
- El descuento de bienvenida que ponés (a veces cofinanciado) para que te pruebe.
Sumado, el costo de adquirir ese cliente puede llevarse buena parte (o todo) el margen de su primer pedido. Hasta acá, podría justificarse como una inversión para ganar un cliente. El problema es lo que viene después.
El problema: lo pagás de nuevo cada vez
Acá está la trampa. Después de pagar todo eso para adquirir al cliente, el cliente queda en la app, no tuyo. Vos no tenés su contacto, no podés escribirle, no podés hacer que vuelva por tu cuenta. Así que cuando vuelve a pedirte, lo hace por la app, y volvés a pagar la comisión. Y la siguiente, también. En lugar de pagar una vez por ganar un cliente, pagás peaje por él para siempre. Por eso digo que con las apps alquilás clientes en vez de tenerlos. Cuánto te queda por pedido en cada canal lo veo en una nota hermana: calculadora: cuánto te queda con una app vs tu canal propio.
El contraste: el costo de la recompra propia
Ahora compará con un cliente que ya te compró por tu canal propio. Para traerlo de vuelta, ¿qué te cuesta? Un mensaje de WhatsApp, casi cero. No hay comisión, no hay publicidad, no hay descuento obligado. Esa es la diferencia enorme: el cliente propio se reactiva gratis; el de la app, se vuelve a pagar cada vez. Por eso convertir un cliente de app en cliente propio (quedándote con su contacto) es de las cosas más rentables que podés hacer: dejás de pagar su adquisición una y otra vez. Cuál es una buena tasa de recompra lo veo en una nota hermana: cuál es una buena tasa de recompra para un restaurante.
Consejo: calculá tu costo de adquisición por la app sumando comisión, publicidad y descuentos de los pedidos de clientes nuevos. Después compáralo con lo que te cuesta reactivar un cliente propio (prácticamente nada). Esa diferencia es exactamente lo que ganás por cada cliente que lográs mover de la app a tu canal. Suele ser mucho más de lo que se cree.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta conseguir un cliente por una app de delivery?
Más que la sola comisión: cuesta la comisión de ese pedido (25% a 30%), más lo que pagás de publicidad para que te vea entre cientos, más el descuento de bienvenida que ponés para que te pruebe. Sumado, el costo de adquirir ese cliente puede llevarse buena parte o todo el margen de su primer pedido. Y como el cliente queda en la app, cada vez que vuelve pagás comisión de nuevo, así que el costo se repite.
¿Por qué un cliente de app cuesta más de lo que parece?
Porque la comisión es solo una parte. A ella se le suman la publicidad para tener visibilidad y los descuentos de bienvenida, y sobre todo, el cliente queda en la app y no tuyo. Eso significa que no pagás su adquisición una sola vez: cada vez que vuelve a pedirte por la app, volvés a pagar comisión. Es como alquilar al cliente en lugar de tenerlo, así que el costo real es mucho mayor que el de ese primer pedido.
¿Es más barato un cliente propio que uno de app?
Mucho más, sobre todo a largo plazo. Conseguir un cliente nuevo por la app cuesta (comisión, publicidad, descuento), y se vuelve a pagar cada vez que vuelve. Reactivar a un cliente que ya te compró por tu canal propio cuesta casi nada: un mensaje. Por eso, aunque la app sirve para captar, mover ese cliente a tu canal y reactivarlo desde ahí es mucho más barato que seguir pagando su adquisición una y otra vez por la app.
¿Vale la pena conseguir clientes por las apps entonces?
Sí, para captar clientes nuevos que de otra forma no te encontrarían, asumiendo ese costo de adquisición. El error no es usar la app para captar, es dejar al cliente ahí para siempre y pagar su comisión cada vez que vuelve. Lo rentable es usar la app como puerta de entrada y convertir a ese cliente en cliente propio, quedándote con su contacto, para no volver a pagar por él en cada compra futura.
¿Cómo dejo de pagar varias veces por el mismo cliente?
Convirtiéndolo en cliente propio: quedándote con su contacto para poder traerlo de vuelta por tu canal sin comisión. Sumá tu marca y tu WhatsApp al packaging de cada pedido que sale por la app, dale un motivo para pedir directo la próxima, y movelo a tu tienda o tu WhatsApp. Una vez que el cliente es tuyo, reactivarlo cuesta un mensaje, no una comisión. Así pagás su adquisición una sola vez, no en cada pedido.
En resumen
Un cliente que viene de una app no te cuesta solo la comisión: cuesta comisión, más publicidad, más descuento de bienvenida, y encima queda en la app, así que pagás comisión cada vez que vuelve. Es alquilar clientes en lugar de tenerlos. En contraste, reactivar a un cliente que ya te compró por tu canal propio cuesta casi cero. Por eso convertir clientes de app en clientes propios, quedándote con su contacto, es de lo más rentable que podés hacer. Jefe es una plataforma SaaS que permite a los restaurantes en LATAM operar su propio canal de delivery directo, con un bot de IA por WhatsApp, una tienda digital y un backoffice de gestión, sin depender de marketplaces como Rappi o PedidosYa.