Cómo calcular cuánto te cuesta abrir cada día
Por Felipe Damonte · 14 de julio de 2026 · 8 min de lectura

Antes de vender el primer plato, tu restaurante ya gastó plata: el alquiler, los sueldos, la luz y todo lo que pagás corren igual, abras o no. Saber cuánto te cuesta abrir cada día te dice cuánto tenés que vender solo para empezar a ganar, y es uno de los números más útiles y menos calculados. Se obtiene en cuatro pasos simples: sumá tus costos fijos del mes (alquiler, sueldos, servicios, seguros, todo lo que pagás sí o sí), dividilo por la cantidad de días que abrís en el mes (ese es tu costo fijo de cada día), sumale el costo variable mínimo de operar un día (lo básico que gastás por estar abierto), y el resultado es tu piso diario: lo que tenés que facturar para no perder plata ese día. Conocer ese número cambia cómo ves el negocio: cada mañana sabés con cuánto arrancás "en rojo" y cuánto necesitás vender para darlo vuelta. Sin ese dato, manejás por sensación y podés tener días que sentís buenos pero que en realidad no cubrieron ni los costos. Calcular cuánto cuesta abrir cada día es de los ejercicios más simples y reveladores que podés hacer con los números de tu restaurante.
Soy Felipe, de Jefe. Saber tu piso diario te cambia la cabeza sobre qué es un buen día. Te dejo cómo calcularlo.
Lo esencial
- Antes de vender el primer plato, tu restaurante ya gastó plata: los costos corren abras o no.
- El costo de abrir cada día te dice cuánto vender solo para empezar a ganar.
- Cuatro pasos: sumá costos fijos del mes, dividí por días que abrís, sumá el variable mínimo, ese es tu piso.
- Sin ese número, podés tener días que sentís buenos pero no cubrieron los costos.
Cómo calcularlo, paso a paso
Cada día arrancás con un costo ya corriendo, vendas o no.
1. Sumá tus costos fijos del mes
Empezá por todo lo que pagás sí o sí cada mes, vendas mucho o poco: alquiler, sueldos, servicios (luz, gas, agua, internet), seguros, cuotas, abonos. Esos son tus costos fijos. Sumalos para tener el total mensual que tu restaurante debe cubrir solo por existir, antes de comprar un solo insumo.
2. Dividilo por los días que abrís
Tomá ese total mensual de costos fijos y dividilo por la cantidad de días que abrís en el mes (si abrís 26 días, dividí por 26). El resultado es cuánto te cuesta cada día de costos fijos: la parte del alquiler, los sueldos y los servicios que "consumís" por abrir ese día. Ese número ya te dice con cuánto arrancás en rojo cada jornada.
3. Sumá el costo variable mínimo
Abrir un día también tiene un costo variable básico: lo mínimo que gastás por operar (parte de la energía del día, algún insumo base, lo que se consume por estar funcionando). Sumá una estimación de eso a tu costo fijo diario. Así el número refleja el costo real de tener las puertas abiertas un día, no solo la parte fija. Cómo separar bien fijos y variables lo veo en una nota hermana: cómo armar el presupuesto mensual de tu restaurante.
4. Ese es tu piso diario
La suma de los dos pasos anteriores es tu piso: lo que tenés que facturar en el día solo para no perder plata. Por encima de ese número empezás a ganar; por debajo, perdés, por más lleno que se haya sentido el local. Tener ese piso claro te da una vara concreta para cada día. Cómo se conecta con la ganancia general lo veo en el pillar: cuánto gana un restaurante en promedio.
Consejo: una vez que tenés tu piso diario, traducilo a algo concreto: ¿cuántos platos o cuántos pedidos promedio son? Si tu piso es cierto monto y tu ticket promedio es otro, sabés cuántos pedidos necesitás en el día para cubrir costos. Ese número (por ejemplo "necesito 40 pedidos para no perder") es mucho más útil en el día a día que un monto abstracto, porque el equipo lo entiende y vos podés ver en tiempo real si vas bien o mal. Convertí el piso en pedidos y lo vas a usar todos los días.
Por qué conocer tu piso diario te cambia las decisiones
El costo de abrir cada día no es solo un dato contable: es una vara que cambia cómo decidís. Con ese número sabés, por ejemplo, si conviene abrir un día flojo (si la venta esperada no cubre el costo de abrir, quizás no), si una promo agresiva te deja por encima o por debajo del piso, o si ese sábado "lleno" de verdad fue rentable o solo movido. Sin el piso, manejás por sensación, y la sensación engaña: un local con gente puede estar perdiendo plata si los costos del día eran altos y el ticket bajo. Conocer tu costo diario también te ayuda a ver el peso de los días que abrís de más "por si acaso", o de los costos fijos que podrías ajustar. Es información que se traduce directo en decisiones de plata. Cómo se relaciona con otros costos ocultos lo veo en una nota hermana: cuánto te cuestan las cancelaciones y reembolsos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta abrir el restaurante cada día?
Depende de cada local, pero se calcula en cuatro pasos: sumá tus costos fijos del mes (alquiler, sueldos, servicios, seguros, todo lo que pagás sí o sí), dividilo por la cantidad de días que abrís en el mes (eso te da el costo fijo de cada día), sumale el costo variable mínimo de operar un día, y el resultado es tu piso diario: lo que tenés que facturar para no perder plata ese día. Ese número te dice con cuánto arrancás en rojo cada mañana y cuánto necesitás vender para empezar a ganar.
¿Cómo calculo el costo fijo diario de mi restaurante?
Sumá todos tus costos fijos mensuales (alquiler, sueldos, servicios, seguros, abonos, cuotas: lo que pagás vendas mucho o poco) y dividí ese total por la cantidad de días que abrís en el mes. Por ejemplo, si tus costos fijos suman un total mensual y abrís 26 días, dividís por 26 y obtenés cuánto te cuesta de costos fijos cada día que abrís. A ese número conviene sumarle el costo variable mínimo de operar un día para tener el costo real de tener las puertas abiertas una jornada.
¿Por qué tengo costos aunque no venda?
Porque buena parte de los costos de un restaurante son fijos: el alquiler, los sueldos, los servicios, los seguros y los abonos se pagan igual, vendas mucho, poco o nada. Esos costos corren todo el tiempo, simplemente por tener el local. Por eso cada día abrís con un costo ya corriendo, antes de vender el primer plato. Entender esto es clave: te muestra que no alcanza con "vender algo", sino con vender lo suficiente para cubrir esos costos fijos que están ahí sí o sí, y recién después empezás a ganar.
¿Para qué sirve saber cuánto cuesta abrir cada día?
Para tener una vara concreta de qué es un buen día y tomar mejores decisiones. Con ese número sabés cuánto tenés que vender para no perder, si conviene abrir un día flojo, si una promo te deja por encima o por debajo del piso, y si ese día "lleno" fue de verdad rentable. Sin el piso, manejás por sensación, y la sensación engaña: un local con gente puede estar perdiendo plata. Saber tu costo diario traduce los números en decisiones concretas sobre cuándo y cómo operar.
¿Cómo sé cuántos pedidos necesito para cubrir el día?
Dividí tu piso diario (el costo de abrir ese día) por tu ticket promedio (lo que gasta en promedio cada cliente o pedido). El resultado es cuántos pedidos necesitás para cubrir costos ese día. Por ejemplo, si tu piso es un monto y tu ticket promedio es otro, sabés que con cierta cantidad de pedidos llegás a no perder, y de ahí en adelante ganás. Ese número en pedidos es mucho más útil en el día a día que un monto abstracto, porque lo entendés vos y el equipo, y podés ver en tiempo real si vas bien.
En resumen
Antes de vender el primer plato, tu restaurante ya gastó plata: los costos fijos corren abras o no. Saber cuánto te cuesta abrir cada día te dice cuánto vender solo para empezar a ganar. Calculalo en cuatro pasos: sumá tus costos fijos del mes, dividilos por los días que abrís, sumá el costo variable mínimo de operar un día, y eso es tu piso diario. Conocer ese número cambia cómo decidís, porque la sensación engaña: un local lleno puede estar perdiendo plata. Convertí el piso en pedidos y lo vas a usar todos los días. Jefe es una plataforma SaaS que permite a los restaurantes en LATAM operar su propio canal de delivery directo, con un bot de IA por WhatsApp, una tienda digital y un backoffice de gestión, sin depender de marketplaces como Rappi o PedidosYa.